Riesgo inminente de no alcanzar acuerdo global sobre el clima

Los Estados Unidos aparecen nuevamente en contra de la construcción de consenso para lograr un acuerdo global sobre el clima durante la recién concluida reunión intersecional de los órganos subsidiarios de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), celebrada en Bangkok, Tailandia del 28 de septiembre al 9 de octubre de 2009. La delegación estadounidense propuso, en uno de los momentos más sensibles de la negociación, la creación de un nuevo grupo de trabajo para abordar “elementos comunes de mitigación para todos los países”, evadiendo sus responsabilidades históricas y compromisos derivados en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, intentando trasladar parte de su responsabilidad y la de los demás países desarrollados a los países en desarrollo.

Desafortunadamente, durante la ronda de Bangkok, ocho países de Latinoamérica: Guatemala, República Dominicana, Panamá, Costa Rica, Uruguay, Perú y Chile, cuatro de ellos miembros del SICA, coincidieron con el llamado de Estados Unidos y se negaron a respaldar el consenso logrado en el G77+China (en representación de los países en desarrollo), donde se exhortaba a los países ricos a asumir compromisos de reducción de emisiones acorde con los criterios científicos (al menos 40% para el 2020 con respecto a los niveles de 1990). Estados Unidos no termina de presentar una propuesta que muestre cifras sobre sus compromisos de reducción de emisiones y países como Japón han presentado propuestas que siguen siendo insuficientes en relación a los criterios científicos antes mencionados (8% para el 2020 con respecto a los niveles de 1990).

Cabe destacar el papel proactivo de Costa Rica, quien defendió la postura de Estados Unidos expresando que es consistente con su interpretación al acápite de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero contemplado en el Plan de Acción de Bali. También argumentaron “que la adopción de compromisos comunes de reducción de emisiones entre los países ricos y pobres es una manera de crear confianza en la construcción de una visión común de largo plazo para el combate al Cambio Climático”.

Las acciones de los ocho países latinoamericanos, que luego se redujo a cuatro (Colombia, Costa Rica, Panamá y Perú) debilitaron la unidad que había venido mostrando el G77+China, y Costa Rica diluyó cualquier posibilidad de consenso regional de cara a la COP 15, siendo desafortunado para la región, que en momentos en que precisamos consensos la actual presidencia protempore del SICA en su propio nombre promueva posiciones que no se correspondan con los principales planteamientos compartidos por la mayoría de los pueblos y gobiernos de la región. Confiamos que la postura costarricense no esté atada a compromisos financieros de parte de Estados Unidos hacia Costa Rica en detrimento de los intereses del resto de la región.

Si las intenciones de Estados Unidos, y países que lo apoyaron eran descarrilar el actual proceso global de negociaciones sobre el clima probablemente lo hayan logrado, o al menos acrecentaron el clima de desconfianza entre países, propiciando un estancamiento en las posibilidades de alcanzar un consenso político firme y duradero que permita la adopción de acuerdos contundentes que permitan mantener las variaciones de la temperatura global en niveles que garanticen la sobrevivencia de la especie humana.

14 de Octubre del 2009